A diez centimetros de ti, a diez años luz de mañana, tu encanto son amargas cargadas de promesas por cumplir, promesas sobre la arena que el mar borrará al venir; los años que pasaron, pasaron tantos siglos, en lo que dura un beso, el tiempo se ha invertido, ya ves que soy idiota, que ahora tendré que volver a olvidar, no hace falta que te jure mi querido compañero, que no debí quererte sin embargo te quiero, asique no hagas trampas que sabés ya de sobra cual es mi debilidad;
No hay comentarios:
Publicar un comentario